jueves, 15 de mayo de 2008

La tapa de Boca 2 - Atlas 2

Cuando subo la tapa, son las cuatro y pico de la mañana, después de una larguísima jornada de trabajo. Y pienso: ¿Estará durmiendo Rodrigo Palacio? ¿Podrá conciliar el sueño después de otra jornada con la garganta seca? ¿Soñará con los infinitos mano a mano que no puede resolver? Es probable. Tan probable como que dentro de siete días se saque la bronca clavando un remate en el ángulo, como hizo en el Mineirao. Pero con la condición de que no sea cara a cara con el arquero. Porque ahí sí, Rodrigo tiene un problema de diván.

Ojo, no es el único tema de terapia para este Boca. Los centros llovidos a su propia área también merecen análisis psicológico. Lo habíamos advertido el miércoles pasado, mientras nos llenábamos la boca de elogios hacia un equipo que -una vez más- había pisado fuerte en Brasil. Si Caranta sigue transmitiendo inseguridad en cada ollazo, lo puede pagar caro. Y así fue en la noche de Liniers (a propósito, ¿habrá ido a la cancha el adinerado hincha que sacó a Boca de la Bombonera por un hielazo tan tonto como la humanidad de su ejecutor?). Le pasó al comienzo (gol idéntico al de Estudiantes) y al final del partido. Demasiada ventaja para partidos de rompe paga. Pero entre gol y gol mexicano hubo un partido con un claro dominador, que tardó medio tiempo en reponerse del rápido 0-1 y darse cuenta de las facilidades que ofrecía el rival para llegar a posición de gol.

Una vez advertido de esto, entonces sí Boca fue por su botín. Y por momentos elaboró juego como en las mejores épocas con Bianchi o Basile, con triangulaciones entre sus volantes (confirmado, Chávez debe ser el suplente de Román) y desmarques permanentes de sus delanteros. Pero otra vez volvió a fallar en la definición. Y no sólo Palacio, que a pesar de acumular gouuuhs abre defensas y exige siempre. Palermo desperdició una muy clara. Riquelme estrelló en el palo otra. Hasta Cáceres pudo haber hecho más de un gol. Pero hubo sólo dos gritos, que esta vez no alcanzaron para sumar tres puntos como en la ida de los octavos.

Ahora, a ganar en el Jalisco. O empatar por dos goles (para ir a penales) o más (para pasar). Boca ya demostró que puede. Si juega como anoche, será cuestión de afinar la puntería. Sobre todo la de Rodrigo. Y después sí, podrá dormirse en los laureles...

miércoles, 14 de mayo de 2008

Una más, y no jodemos más


Por Diego Marcos*
13, ¿qué te parece 13? El interrogante musical tiene respuesta al ritmo de los guantes de Omar Narváez. Curioso y extraño caso el del chubutense, quien acaba de sortear con éxito la decimotercera defensa del título mosca OMB: campeón sólido, boxeador lúcido, buen muchacho, por ahí un esforzado ejemplo a seguir para los pibes que decidan ganarse la vida a las trompadas, no ha logrado un lugar en la consideración popular. No conmueve. No es tapa. No moviliza. Ni siquiera es conocido fuera de los ámbitos del pugilismo.

Definitivamente, no termina de cerrar a pesar de sus cualidades. Algo le falta al chico de Trelew. Y no una nueva victoria para alcanzar a Carlos Monzón. No, no… no es eso. Entre los garbanzos que cuenta Narváez no hay triunfos cargados de gloria. Hazañas deportivas, jornadas inolvidables, epopeyas que justifiquen la atención de las muchedumbres. Derrotas que se vuelven triunfos de un piñón. Nombres que hagan brillar su inmaculado currículum de 27 victorias (17 antes de tiempo) y 2 empates. Apellidos que saquen lustre a esas cifras. Destinos que les den trascendencia. Ni siquiera una vez peleó en los Estados Unidos, la meca del boxeo. Nada: todo acá, de local (y fácil), un par de veces en Italia, otras en Francia, el último paso por España (y sencillito, también). No hay en su pasaporte un México, un Japón, o un Tailandia, donde las categorías menores tienen a sus mejores y más aguerridos exponentes. En su respetado ranking, el prestigioso sitio fightnews.com lo ubica cuarto, por detrás de los otros tres campeones mosca.

No se niegan sus condiciones, no se desconfía de la legitimidad de su título, ni se duda de sus resultados, pero… ¿Qué parece? Al menos por sí sola, como una mera cifra, mientras no rinda la prueba que le falta para recibirse de gran campeón, las 13 de Narváez parecen –todavía- insuficientes.

*Ex redactor de Deportes de La Razón y prosecretario de Deportes de Crónica. Actualmente es redactor jefe de la revista Paparazzi.

martes, 13 de mayo de 2008

El silencio es salud

Le echó nafta al fuego. Y se quemó. Ahumada se quemó. Sus -como mínimo- desafortunadas declaraciones radiales en Vamos con Niembro profundizaron la herida de una derrota que ya forma parte de los libros de historia del fútbol argentino. "Cuando San Lorenzo se puso 2 a 1, la cancha enmudeció. Cuando se sintió ese silencio atroz, quizás eso se transmitió a la cancha", dijo el volante central de River en al aire de radio Del Plata. Y como si eso no bastara para tocarle el orgullo al hincha millonario, a los pocos segundos agregó: "Yo he jugado en la cancha de Boca, ganando 2 a 0, y la hinchada de ellos se nos caía encima". Irremontable.

El grave error del mediocampista que acumula más de 100 partidos oficiales con la banda roja, no fue haber dicho lo que sentía. Al contrario, como explicaría luego, Ahumada dijo sentirse tocado por las declaraciones de algunos hinchas post hecatombe del 8M. Y por eso su reacción, tardía por cierto. El problema fue haber comparado a su gente con la de Boca. Y ponerla por debajo en cuestiones de aliento y aguante. Algo así como decirle a tu vieja que la madre de tu mejor amigo cocina mejor. En el peor de los casos le podés decir que la lasagna no le salió bien. Pero comentarle que las de la mamá de Carlitos son muuucho más ricas, puede ser motivo de desheredación. Justamente lo que algunos hinchas -y dirigentes- de River pretenden hacer con Ahumada.

Oscar rompió códigos. Y él lo sabe. Porque son los mismos códigos futboleros que casi siempre defienden a ultranza sus colegas. Y que esta vez -parece- no corrieron para resguardar el orgullo del herido simpatizante riverplatense, que abarrotó las casillas de mails de cuanto diario, web y foro mencionara el tema, y colapsó las líneas telefónicas de las radios, para responderle a un jugador que ya no será visto con los mismos ojos por su gente.

¿Si lo que dijo es verdad? Técnicamente sí. El jueves tres cuartas partes del Monumental se silenciaron cuando Bergessio marcó el inesperado 1-2. Y en más de un superclásico jugado en Brandsen 805, la hinchada local aportó su granito de arena para revertir un resultado adverso. Tan cierto como que la Bombonera también enmudeció hace apenas dos semanas, luego del descuento de Cruzeiro que -oh, casualidad- fue el 1-2 de un partido que pintaba para goleada. Pero si los de afuera ganan partidos o verdaderamente son de palo como inmortalizó Obdulio Varela antes del Maracanazo, es tema para otro posteo.

El tiempo -o lo que pase dentro de dos domingos, cuando River reciba a Huracán, y el Monumental reciba a Ahumada- dirá si lo de Oscar fue sincericidio. O si le queda una vida más en Núñez. "Me muero si no puedo jugar más en River. Me da miedo que puedan mal interpretarse mis dichos y que tenga que pagarlo de esta manera. Cuando siento algo lo digo", le explicó el jugador a Mariano Closs, sobre el final de un verdadero martes 13 que jamás olvidará. Tanto o más que el jueves 8.

lunes, 12 de mayo de 2008

El TC no duerme la siesta


Por Diego Marcos*

SORPRESA. Mayúscula sorpresa: el evento deportivo más convocante del superdomingo futbolero (Estudiantes-Boca con la punta en juego, el debut del Bichi Borghi en San Lorenzo-Independiente, y la presentación de River, frente a Gimnasia, tras la trágica eliminación copera) no fue alguno de esos partidos. El Turismo Carretera volvió a Santiago del Estero después de 23 años (triunfo de Emanuel Moriatis, de Ford), y con 63.000 espectadores (sesenta y tres mil, sí, no hay ningún cero que sobre) desbordó de pasión y colorido el flamante autódromo “Termas de Río Hondo”. Muy por debajo quedaron las concurrencias en el Bajo Flores (40.000 más el Bichi, cuyo abdomen vale por el de dos personas), La Plata (32.000) y Nuñez: 27.000, y los granos de maíz -¿qué les pasa a los hinchas de River?- arrojados desde las despobladas tribunas locales.

¿Cuál es el segundo deporte argentino? Pueden ser el básquet, el tenis, o el rugby, como opinan muchos. Siempre y cuando
–¿improbable, no?- el automovilismo sea el primero.

*Ex redactor de Deportes de La Razón y prosecretario de Deportes de Crónica. Actualmente es redactor jefe de la revista Paparazzi.

La tapa del lunes (14º fecha)

A las 16.10 la tapa de Tinta Deportiva era para Estudiantes, a esa hora único puntero del torneo, tras vencer a un tibio Boca que por momentos se pareció al que habia dejado el invicto en el Bajo Flores (¿Gracián seguirá siendo el suplente de Riquelme después esta nueva flojísima actuación?). A las 17.40, cuando Piatti ponía arriba a Gimnasia en el Monumental, la portada era la humillante recepción de la platea San Martín a los jugadores de River, con una inédita lluvia de maíz (la misma que una semana atrás habían recibido de hinchas de Boca). A las 19.10, luego de los dos golazos de Abelairas, el cariño in eternum para Orteeega y la desfachatez de un Buonanotte que no merece quedar manchado por el 8M, la tapa pasó a ser de River. Y a las 19.30, cuando Simeone se sacó el mute, habló después de una semana (¡respondió preguntas del Boca-River!), y dijo "los que nos querían ver muertos tendrán que esperar un poco", se me ocurrió probar con el título de portada "¿LOS MUERTOS? ¡VIVOS!". "Es un poco fuerte", me dijeron algunos colegas. Tenían razón. Pero el juego periodístico venía de la mano con la declaración del DT.

Claro, nadie esperaba que un par de horas después el flamante Independiente del Bichi Borghi (¿les enseñará la rabona a sus dirigidos?) estaría consumando su victoria más importante en el campeonato, al vencer -sólidamente- al San Lorenzo de los Milagros en un Nuevo Gasómetro exultante tras la epopeya del jueves. Quinto triunfo consecutivo de un equipo que quedará en la historia si sale campeón de este Clausura: jamás un club dio la vuelta olímpica con cambio de técnico durante un campeonato desde que hay torneos cortos. ¡Y menos que menos con dos renovaciones de DT!

Entonces, a las 21.20 se me planteó la duda. ¿La tapa es para River, ganador y puntero tras su peor semana en años? ¿O para Independiente, vencedor de un equipo que el jueves pareció sacar chapa de invencible? ¿Y por qué no Estudiantes?

El Pincha fue el primer descartado: le ganó a Boca, sí. Y es puntero, sí. Pero no jugó un buen partido, reconocido por el propio Sensini ("¡¿Cuándo carajo van a empezar a jugar?!", le gritó a Verón ni bien Maggiolo conquistó el gol de la victoria). Entonces decidí compartir la portada con los dos equipos que se enfrentarán el próximo domingo, en uno de los grandes partidos que ofrecerá la impresionante 15º fecha, que además cuenta con Boca-Racing, Gimnasia-Estudiantes, Huracán-San Lorenzo, Argentinos-Vélez y Olimpo-Gimnasia (J). Ufff, me parece que el próximo finde estreno sillón.

sábado, 10 de mayo de 2008

Díaz de tapas


Una perlita hallada por Tinta Deportiva. Mientras los medios argentinos siguen reflejando las repercusiones en Boedo y Núñez tras el 8M (bien Abreu y Falcao en dar la cara, mal Simeone en disfrazar su silenzio stampa con un monólogo de 38 segundos), en la tapa de ayer del diario deportivo mexicano Ovaciones también apareció Ramón Díaz. Pero lejos de hacer referencia a las declaraciones del DT post hazaña Monumental ("Quiero a Boca en las semifinales", es el título de tapa del Olé de hoy), en la tierra del tequila se rumorea que el riojano tendría un acuerdo verbal con Michel Bauer, flamante presidente del América de México. ¿Para qué? Para ir a dirigir desde julio a Las Aguilas, equipo que se había quedado sin el técnico argentino Rubén Romano, tras el 2-4 de local en la ida de los octavos de Copa ante el Flamengo, y que luego consumó un Maracanazo (3-0 y clasificación) con el interino Juan Antonio Luna en el banco.

"Ramón Díaz, actualmente entrenador de San Lorenzo de Argentina, es la opción numero uno de la nueva directiva de las Águilas para tomar al equipo el próximo torneo. Incluso las charlas con el timonel argentino son muy serias y formales, al ser un técnico conocedor y con buen ojo para traer jugadores, además de ser de los más respetados en Sudamérica, por su manera de guiarse y dirigir", se escribió en la nota principal del diario mexicano. Y se agregó: "A últimos días las charlas han ido creciendo y se han convertido en muy formales, al grado de que lo único que lo separa es su vinculación con San Lorenzo, que para el timonel y para la escuadra mexicana no es problema (...) y al término de la participación de la escuadra americanista en la Copa Santander Libertadores podría darse su anuncio". La nota completa acá.

Una bombita que todavía no explotó en Buenos Aires. O sí, a partir de este posteo. ¿Ramón se hará la América?

viernes, 9 de mayo de 2008

El umbral de lo irreversible

Por Ariel Schvartzbard*
En el proceso de recuperación de ciertas lesiones, se utiliza el método de elevación del umbral del dolor. Esto es realzar la expresión mínima por la cual un estímulo se percibe como doloroso. Por ejemplo, en un esguince, mediante fisioterapia se busca lograr que la resistencia de la zona afectada sea mayor en ese trabajo de recuperar la movilidad.

A esta altura usted preguntará qué tendrá que ver esto con lo ocurrido el jueves en el Monumental. San Lorenzo, en Núñez, elevó su umbral de lo irreversible: 0-2, con dos hombres menos –con una expulsión como la de Bottinelli que estaba sindicada a contagiar nerviosismo, desesperación e impotencia- y así y todo encontró la luz al final del túnel y salió vivo, más vivo que nunca. El Ciclón ya había logrado un primer crecimiento de ese umbral de lo irreversible allá en Potosí. También 0-2, la imperiosa necesidad de ganar presente y los temibles efectos de la altura de por medio, que suelen hacer estragos en los segundos tiempos, momento en que el equipo de Ramón revivió, expuso rebeldía en una situación crítica y dio vuelta el resultado.

A partir de esta epopeya de San Lorenzo en cancha de River, nos encontramos ante la curiosidad de indagar: ¿Hasta dónde llegó el umbral de lo irreversible para los de Boedo? O, dicho de otra manera: ¿Cuán grave tiene que ser lo que esté ocurriendo dentro del campo de juego para que jugadores, cuerpo técnico e hinchas del Ciclón vean como inexorable el destino de derrota de un partido? ¿Qué tendrán que hacer los contrincantes para sentir que le están ganando a San Lorenzo y que la victoria no corre peligro?

Estos partidos son, en muchos casos, los que terminan de transformar a un equipo en el camino a la madurez para ser campeón. ¿Cuántos han mancado en el último escalón, lugar en el que encontraron su primera adversidad?

No obstante, el mismo médico que toma como método la elevación del umbral de dolor, en este caso de lo irreversible, recomienda no salir creyendo que todo escollo es sorteable. El equipo de Ramón no sólo debe pensar en el arco rival creyendo que todo aquello malo que ocurra en el propio puede ser revertido. Tampoco sea cuestión de tentar al destino. Highlander, el inmortal, no juega la Copa.

*Comenzó en 1996 como colaborador de De una con Niembro en radio La Red. Luego fue redactor del diario deportivo Olé y productor de Estilo K en TyC Sports. Actualmente es productor de Area 18, también en TyC Sports.


¡Levántate y anda!


Y pensar que hace 100 años, el sacerdote Lorenzo Massa, ejemplo de humildad, no quería que al club le pusieran San Lorenzo en honor a él. ¿Acaso dudaba de sus poderes santos? En ese caso, lo que pasó en el Monumental este jueves 8 de mayo de 2008 deberá ser analizado en profundidad por el Vaticano, para tomar cartas en el asunto y poner las cosas en su lugar. Porque desde esta noche, San Lorenzo de Almagro pasará a ser por siempre San Lorenzo de los Milagros. ¿O existe otra explicación para lo que pasó en el Antonio V. Liberti? Fue un milagro. Un milagro futbolístico. Y una pesadilla para un River que jamás se olvidará de este jueves negro que manchará su rica historia.

Es verdad. Los milagros no se explican. Son milagros. Pero como a la suerte, a los milagros hay que ayudarlos para que se produzcan. Y eso hicieron los nueve leones de Ramón Díaz que quedaron en cancha cuando Diego Rivero (por doble amarilla) y Jonathan Bottinelli (por boludo. Sí, por boludo. “Que tiene pocas luces o que obra como tal”, según la Real Academia Española) se fueron expulsados. River estaba 2-0 gracias a la pegada de Abelairas asociada a la viveza colombiana de Falcao para abrirse de piernas, la inmadurez del defensor cuervo (¿volverá a ser titular tras el irresponsable codazo con el que puso a su equipo al borde de la eliminación?), la frialdad de Abreu para patear el penal y no mucho más. Porque San Lorenzo había sido más en el primer tiempo a pesar del 0-1 con el que se fue a los vestuarios. Sobre todo cuando D’Alessandro se dedicaba a jugar y no a pelear. Y fue mucho más después del “¡u-ru-guayo, u-ru-guayo!” con el que tres cuartas partes del estadio ovacionaron a Sebastián Washington cuando parecía que la serie estaba liquidada.

Parecía. Pero no. A este San Lorenzo le quedaba nafta para ir por la hazaña. “¡Tenemos que hacer un gol igual, eh!”, les gritó Orión a sus compañeros después del penal. Y por él fueron. Claro que del otro lado se esperaba a un River agrandado y con la inteligencia suficiente como para consumir el tiempo con posesión de pelota y mucho toque, para hacer valer esos dos hombres de más. No fue así, incluso con Rosales en cancha por Augusto Fernández, una clara señal de Simeone en busca del golpe de gracia. Entonces el Ciclón se animó y fue hasta el arco de Carrizo. Y llegó lo que por sí sólo era hazaña: el descuento de Bergessio, definiendo como un verdadero goleador tras una habilitación de un solitario Placente en plena medialuna rival.

¿A reventarla durante 21 minutos y llegar a los benditos penales? Nada de eso. San Lorenzo vio que River acusó el gancho y fue por más. Con la guapeza de Adrián González. Con el corazón de Silvera. Con el talento de Andrés. Y llegó el córner que no le permitirá dormir a Simeone por varias noches. Sí, el córner. Palabra prohibida para River en estos días (recordar cómo se definió el Superclásico del domingo). A pesar de esos dos hombres de menos, y de que el 1-2 era el paraíso para el visitante, Bergessio le ganó de cabeza en el área a Villagra, durmió a Carrizo, y consumó el milagro.

El Monumental calló. Y cayó. A River le quedaban 17 minutos (más el descuento) para ir por los dos goles que borraran la vergüenza del rostro de sus hinchas. Pero pese a que estuvo cerca de conseguir al menos uno (y también de recibir uno, blooper de Carrizo mediante), el destino de este jueves 8 de mayo de 2008 ya estaba marcado. Y ahora será tiempo de que actúe el Vaticano.

La tapa de otra hazaña: River 2 - San Lorenzo 2

Este blog recién hoy cumple una semana de vida. Pero será muy difícil que algún hecho deportivo supere la hazaña que San Lorenzo consumó esta noche en el Monumental. Acá les dejo la tapa de la epopeya azulgrana (ya saben, clickeando en la portada podrán ver la imagen en tamaño natural y bajarla). Y en un rato tendrán el comentario de un partido que será recordado por los siglos de los siglos. Amén, San Lorenzo.

jueves, 8 de mayo de 2008

Tapas made in Belo Horizonte

En la prensa argentina el gol de visitante conseguido por Cruzeiro en la Bombonera, tras una notoria superioridad de Boca que no pudo reflejarse en el resultado final, se tradujo en cautela de cara a la revancha en el Mineirao. Y en la prensa brasileña, ese tanto de Fabricio generó mucha confianza en la previa del segundo choque. Por eso la nueva victoria boquense en la tierra de Pelé (y van...) cayó como un baldazo de agua helada en Belo Horizonte. Y así lo reflejaron sus principales diarios.

Primero tenemos el Estado de Minas, que le dedica el título deportivo: "Boca se traga el sueño del Tri", porque Cruzeiro tiene en su haber 2 Copas Libertadores. Luego aparece la tapa de Aquí, similar al Diario Popular argentino por su composición de noticias: "Boca calla al Mineirao", titula sin vueltas en el centro de su portada. Y agrega: "Cruzeiro pierde ante 60 mil hinchas y es eliminado de la Libertadores". Por último vemos el diario O Tempo: "Cruzeiro no resiste a Boca". Tristeza não tem fin.

Las tapas del increíble Flamengo 0 - América de México 3

Ni en Brasil ni en México pueden explicarse lo que pasó anoche en el Maracaná. Repasemos: en el partido de ida, disputado la semana pasada, el Flamengo venció por 4 a 2 al América de México como visitante, y provocó la renuncia del DT argentino Rubén Romano (el equipo marcha último en su liga local). Obviamente, se esperaba un trámite para el juego de vuelta.

Pero por algo el fútbol es el deporte más hermoso. ¡Anoche América le ganó 3 a 0 ante un Maracaná repleto! ¡Y chau Copa para el Fla!

Si usted no lo cree, los diarios brasileños tampoco. Repasemos tres tapas: La del Lance!, la versión brasileña del Olé argentino, que dice "¡Tragedia!" y agrega que "Flamengo consigue lo que parecía imposible y queda eliminado de la Copa". En el medio tenemos Ataque, el suplemento deportivo de O Día, y un título que reza "Odio, silbatina y eliminación", acompañado por una foto de la decepción de una torcida que fue lista para una fiesta. Y finalmente observamos el suple deportivo del Jornal Do Brasil, que dice "Adiós, Joel (por Santana, su DT, que anoche dirigió el último partido porque se va a la selección sudafricana). Adiós, Flamengo (escrito en castellano por el idioma utilizado en México)". Lapidario.

Claro que a miles de kilómetros de Río de Janeiro, los diarios del DF de México tampoco salen de su asombro. Ovaciones no dudó en disculparse por el feo presagio que tenían de la visita del América al Maracaná. Esto, otro diario deportivo que ayer publicó una nota de la previa del partido que luego analizaremos en detalle (realmente una perlita periodística imperdible), fue a lo obvio: MARACANAZO. Y El Gráfico habló de milagro. La mejor palabra para resumir lo que anoche pasó en tierras cariocas.

A las 19 horas prometo subir las tapas brasileñas con las repercusiones de la gran victoria de Boca en el Mineirao. Preparen copy paste.

Las tapas de Real Madrid 4 - Barcelona 1

Otra apuesta de Tinta Deportiva: acercar al lector las tapas de los diarios del mundo cuando se produza un hecho deportivo trascendental, de esos que obligan a coleccionar esa edición.

Y ayer, miércoles 7, hubo tres resultados deportivos que merecen ese tratamiento. Comenzamos por la goleada del Real Madrid a un Barcelona que, además de los cuatro goles, debió soportar el famoso "pasillo" con el que los equipos reciben a los campeones en España.

Primero vemos las tapas de los diarios deportivos de Madrid, Marca y As:


Ahora pasamos a los diarios deportivos de Barcelona, que obviamente enfocaron la noticia desde otro lado totalmente diferente. Y ambos medios nos hacen recordar aquella tapa de El Gráfico de 1993, tras la humillación deportiva que sufrió la Selección Argentina a manos de Colombia, con ese 5-0 en el Monumental que llevó al team de Basile a jugar un repechaje con Australia para llegar al Mundial de Estados Unidos 94. ¿No la recordás? Fue la famosa portada negra (como Sport hoy) con un título que decía en letras catástrofe "¡Vergüenza!" (como Mundo Deportivo hoy). Vemos las dos actuales y la del archivo:




En unas horas seguimos repasando los otros dos hechos deportivos que se dieron ayer, y que merecen ver las tapas que provocaron.

Otra vez sopa, otra vez tapa

Debería sorprender. Pero no. Este Boca ya nos hizo perder la capacidad de asombro. Una vez más apareció su mística copera en una noche de todo o nada, ante 70.000 torcedores que bramaban por una victoria del Cruzeiro. Una víctima que se suma a Palmeiras (x2), Vasco da Gama, Paysandú, Santos, Sao Caetano y Gremio, todos los equipos brasileños que cayeron rendidos a sus pies del 2000 para acá.

Los de Ischia jugaron con inteligencia, volviendo a ganar la mitad de cancha (como contra River) y acelerando en tres cuartos para definir la serie en el primer tiempo. Además, esta clasificación vino con moño: Palacio se sacó la mufa de los mano a mano perdidos (aunque, nobleza obliga, antes de su golazo volvió a desperdiciar uno) y Palermo demostró una vez más (¿hace falta a esta altura de su carrera?) que cuando le embocan un centro a la cabeza hay que sacar del medio.

Para corregir: las salidas de Caranta en los centros. Si el partido estaba 2-3 cuando se empecinó en cazar mariposas, a esta hora las guardias de los hospitales estarían atestadas de hinchas de Boca. Los mismos que ahora están celebrando un nuevo triunfo histórico de este equipo que ya no sorprende a nadie.

miércoles, 7 de mayo de 2008

¿Polvo de estrellas?


Por Juan Pedro Reca*

Hoy, miércoles 7 de mayo, la mañana pintaba linda: desayuno en la mesa, ESPN en el 29 pulgadas y David Nalbandian como protagonista en un Masters Series. Un plato fuerte para muchos (muchísimos, ¡mal que les duela a los fundamentalistas de la pelota!). Sin embargo, ese plan se fue rápido (el cordobés cayó en dos sets frente al español Nicolás Almagro) y, unos minutos más tarde, el desastre fue total: Juan Mónaco y José Acasuso perdieron partidos ganables, se despidieron de Roma y, ¡hoy miércoles!, la Argentina ya no tiene jugadores en el cuadro principal.

De Guillermo Vilas a esta parte mucho se habló y se escribió sobre los nuestros como especialistas en polvo de ladrillo. Y, esta temporada, nuestros tenistas parecen ser los “especialistas” en desperdiciar oportunidades en estos torneos, que reparten puntos grandes y que siempre fueron protagonistas. ¿El circuito está difícil? Sí, y se entiende, pero los españoles ganan y ganan: en 2008, ya se llevaron 6 de los 10 torneos disputados en esta superficie. Entonces, ¿quiénes son los verdaderos reyes de la “tierra batida”? ¿O nuestro ego será tan grande como para intentar derribar los números? De pasar a la final de la Copa Davis, ¿Luli Mancini se le animará al polvo?

¿Crisis? ¿Ráfaga? Nadie lo sabe. Se lee en España que las críticas van de la mano de lo que se gana y, nuestros players, saben de eso. La próxima chance será en Hamburgo, otro Masters. Para Roland Garros todavía falta un trecho...

*Ex redactor de la revista El Gráfico y el sitio de internet Sportsya. Actualmente es Secretario de Redacción de la revista Paparazzi.

Esas tribunas están vacías


Por Diego Marcos*
Sin sus simpatizantes en las tribunas, con el opaco cemento de la cancha de Platense como único y silencioso aliado, All Boys se consagró como el primer campeón del fútbol de ascenso sin hinchas visitantes. El fixture no ayudó demasiado, y el cuadro de Floresta jugó en tierras ajenas (2-0 a Atlanta, inconcluso por… ¡incidentes de la parcialidad local!) la tarde del premio mayor. Así, más que a los violentos, la ineficaz decisión del Comité de Seguridad castigó a los genuinos seguidores albinegros: además de la vuelta olímpica, inigualable momento futbolero que los encontró pegados al televisor y no a un alambrado, se perdieron la mitad de la despiadada campaña de su equipo: 81 puntos (¡15! de ventaja sobre el escolta), 24 victorias en 37 partidos, 65 goles a favor, y sólo 25 en contra. ¿Alguien les devolverá esa parte de felicidad? ¿Alguna vez, como se merecen, tanto ellos como el resto de los esforzados y fervorosos fanáticos sabatinos podrán cantar de nuevo “yo te sigo a todas partes”?

*Ex redactor de Deportes de La Razón y prosecretario de Deportes de Crónica. Actualmente es redactor jefe de la revista Paparazzi.

La tapa de un martes... 13

Se preveía una eliminación de Lanús en México. Aunque vendió cara su derrota (¡ay Chiquito!) ante un Atlas con un Marioni inspirado. Pero sorprendió la despedida de Estudiantes de la Copa, sobre todo por la manera. La Liga Deportiva Universitaria de Quito se encontró con el invalorable gol de visitante (¡ay Andújar!) y después se dedicó a defender. Y a defender bien. El Pincha recurrió muy rápido a los salvadores centro a la olla, y se quedó lejos de la hazaña.

Acá está la tapa de Tinta Deportiva (antes que las de los diarios) con lo que fue un martes 13 para el fútbol argentino en la Libertadores. Y un martes de gloria para All Boys, que ya está en la B Nacional y no podía faltar en la portada.

martes, 6 de mayo de 2008

Muchas veces fui preso...


Por Diego Marcos*

¿Tacharán, como en las películas, los días que quedan hasta el domingo primero de junio? Probablemente. Esa tarde, 38 internos alojados en la Unidad Penitenciaria 6, de Dolores, protagonizarán un hecho inédito en el fútbol argentino: por primera vez, un equipo integrado por presos comenzará a participar de un campeonato oficial reconocido por la AFA.
Aunque no conocen, todavía, el nombre del equipo ni los colores de la camiseta (¿será a rayas?), los convictos tienen algunas precisiones: el debut los enfrentará a General Conesa, en el estadio Municipal, y en el caso de obtener el título de la liga Dolorense disputarán el torneo Argentino C 2009, primer escalón en el interminable y sinuoso recorrido rumbo a las alturas futboleras. Los presos pueden soñar con visitar algún día La Bombonera, El Monumental y el resto de los estadios de primera: de repetir la hazaña únicamente conseguida por Tiro Federal de Rosario (ganó la liga rosarina, luego los argentinos C, B y A, y por último el Nacional B), se darían el gran gusto. En el camino, curiosamente, podrían cruzarse con Libertad… de Sunchales.
En el sitio http://www.ascensodelinterior.com.ar/, que dio la primicia, Fernando Díaz, Jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense, explicó que “los jugadores fueron elegidos entre todos los internos de la Provincia que cumplían con los requisitos de conducta, estudios y actividad laboral que establecimos de antemano. Los 38 seleccionados fueron alojados en un pabellón de autodisciplina, y deberán someterse a permanentes análisis médicos y psicológicos”. La iniciativa provocó elogios y críticas. Pero adherentes y opositores coinciden en algo: seguirán rigurosamente la marcha del proyecto. Para todos ellos, sale bien… o marche preso.

*Ex redactor de Deportes de La Razón y prosecretario de Deportes de Crónica. Actualmente es redactor jefe de la revista Paparazzi.

lunes, 5 de mayo de 2008

La tapa del lunes


Además de notas, la idea será ponerle la tapa al fin de semana deportivo, al estilo de Tinta Deportiva. Y arrancamos con la portada del Boca-River. También habrá tapas entresemana, cuando un hecho deportivo trascendental así lo requiera. Con hacer un click en la imagen podrán ver la tapa en tamaño normal, y descargarla.

domingo, 4 de mayo de 2008

Fue sólo una cuestión de actitud


Ni Riquelme ni Palermo ni Palacio. Ni Ortega ni Buonanotte ni Falcao. El desequilibro no estuvo en las grandes figuras por las que siempre se apuesta en las largas horas de cada previa de superclásico. Esta vez, la diferencia que desembocó en el justo 1-0 de Boca contra River estuvo en la actitud. Eso mismo que siete días atrás les había faltado a los de Ischia en el Nuevo Gasómetro. Eso mismo que le había sobrado al equipo de Ramón para estirar la paternidad con poco. Eso mismo que en la Bombonera les faltó a los dirigidos por -vaya paradoja- el dueño del copyright de una frase que dice que estos partidos hay que jugarlos “con el cuchillo entre los dientes”.

Ya lo dijo Fito Páez: es sólo una cuestión de actitud. Y esa bandera de los huevos la llevó Sebastián Battaglia, el muchachito de la película. Porque no sólo anotó el gol que después él y sus compañeros defendieron a muerte, sino que fue el patrón de un mediocampo que el Cholo le dejó servido en bandeja a Boca, al apostar por tres volantes netamente ofensivos (Ortega, Alexis Sánchez y Buonanotte), y un doble cinco mentiroso (Leo Ponzio y Abelairas), ya que el único con vocación defensiva es el ex Newell’s. Un audaz planteo que podrá servir para ganarle a un equipo chico en el Monumental. Pero que aplicado en la Bombonera se convierte en intento de suicidio. Entonces Battaglia, con la ayuda de Pablo Ledesma (nada que ver con el que deambuló por la cancha ante San Lorenzo) y el ida y vuelta de Dátolo (nada que ver con el que se trastabillaba con la pelota en épocas de Russo), se adueñó del medio y ayudó a su equipo a conservar la tempranera ventaja con mucho sacrificio y posesión de pelota. Justo lo que le faltó a River para ir en busca de un empate del que sólo estuvo cerca cuando Abreu (suplente a pesar de su favorable historial con Boca) le dio altura a sus insípidos ataques.

¿Riquelme? Las estadísticas dirán que asistió de córner a Battaglia en el gol, pero su actuación estuvo muy lejos de las de otros superclásicos. Ah, impreciso y todo, casi se manda un golazo en el ST. ¿Palermo? Le sobró optimismo, le faltó pelota. ¿Palacio? Incansable por las puntas, aunque se le volvió a nublar la vista en un mano a mano, algo que a esta altura ya tiene calificativo de preocupante. ¿Ortega? Mucha gambeta y pocas nueces. ¿Buonanotte? Esta vez no lo tuvo a Neri Cardozo para hacerle un caño, y quedó envuelto en la confusión de todo River. ¿Falcao? Se fue del partido cuando se metió en una disputa personal con Morel Rodríguez. Con estas seis figuras en tan bajo nivel, el partido malo estaba asegurado.

Pero a falta de estrellas, el brillo lo aportó Battaglia. Por él y su contagio, Boca hoy festeja una victoria que sus hinchas necesitaban para alimentar el ego de una paternidad que hace 3 años que tenía hambre. Y que el domingo a la noche se fue a dormir con la panza llena. Y el corazón contento.

sábado, 3 de mayo de 2008

A Boca de urna


Haga la prueba. Pídale a un hincha de Boca que elija entre una dura derrota en el superclásico y clasificación en el Mineirao, o victoria el domingo pero con despedida de la Copa ante Cruzeiro. Y luego haga lo propio con el hincha de River. ¿Festejo en la Bombonera y eliminación con San Lorenzo, o cabezas gachas en La Boca y pase asegurado a los cuartos de la Libertadores? Yo ya hice la encuesta. Y la tendencia es clara: en la Ribera la mayoría prefiere una victoria el domingo. Y por Núñez son más los que resignan el invicto de 3 años ante el clásico rival con tal de no mancar el jueves ante Ramón Díaz y D'Alessandro.
La deducción, entonces, es clara: Boca se juega mucho más que River el domingo. Primero porque va 4 puntos abajo del equipo del Cholo. Segundo porque es local. Y tercero, y principal, porque desde aquel chanflazo del Chelo Delgado en 2005 que no canta victoria en un superclásico. Y 5 partidos (2 derrrotas y 3 empates) sin gozar al eterno rival es mucho para una paternidad que el ego del hincha de Boca necesita alimentar, si no quiere que en unos años corra peligro (hoy Boca le lleva sólo 4 partidos a River por torneos locales).
Eso sí: entresemana las mayores responsabilidades cambiarán de barrio. Porque River no podrá permitirse su 12º fracaso internacional consecutivo desde que Enzo levantó la Copa en 1996. Doce años en los que Boca fue 4 veces a Japón, y River ni siquiera estuvo cerca de ese viaje (alcanzó 4 semifinales de Libertadores). Y si encima el verdugo de turno puede ser el mismo DT que llevó al club por última vez a Tokio, las urgencias se potencian. ¿No, José María?