¡El Rey León! Estudiantes le sumó otro título a su lustro dorado. Le ganó un mano a mano de lujo a Vélez y se convirtió en uno de los campeones más efectivos de los torneos cortos. Sabella: “Esto es la gloria”.
Estudiantes la pasó mal con los pibes de Independiente, pero una genialidad de Gastón Fernández a 5’ del final le dio los tres puntos y la tranquilidad de esperar el partido de Vélez (mañana vs.Tigre) con la punta en soledad asegurada. El Pincha se corta.
Sergio Araujo, con sólo 18 años, le cambió la cara a Boca: anotó un golazo y se conectó bien con Palermo, que a los 37 pirulos sigue sumando para su récord. Pochi Chávez la rompió y el equipo tuvo la actitud que no mostró con River, para sacar adelante el partido ante el duro Arsenal, en el redebut interino de Tito Pompei.
Cuando peor la pasaba en la altura de Quito, Independiente sacó dos manos de boxeador (Silvera en offside, golazo de Mareque) y convirtió una serie casi perdida (0-3) en una derrota mínima y con goles de visitante. El 1-0 en Avellaneda alcanza para llegar a la final de la Copa. Turco orgulloso: “Este equipo no se rinde nunca”.
¡Es la hora, es la hora! En el descuento, Messi apiló brasileños y definió el clásico con un golazo para el historial: con esta victoria, Argentina pasó al frente en choques de Mayores contra Brasil: 34 a 33. Y andá a cantarle a Pelé.
Maidana, ex Boca, marcó el gol de cabeza con el que River remató el paupérrimo ciclo de Borghi en el Xeneize. El equipo de J.J. fue mucho más y jugó el superclásico con amor propio. ¿Boca? Vergüenza ajena.

“Pienso en el último partido de Brasil 2014”, dijo un optimista Checho, luego de ser ratificado como DT de la Selección por cuatro años. La banca de los jugadores fue clave. Batistuta, de nula experiencia en un cuerpo técnico, podría sumarse como ayudante en 2011.
En un clásico sin banderas, el Huracán de Brindisi vapuleó a San Lorenzo y gozó a lo grande. Golazos de su dupla central, Quintana y Quiroga, y el 3º de Diego Rodríguez,de penal. Para el Falcon, clavos Miguelito.
Estudiantes jugó con más filosofía bilardeana que nunca, y se llevó de Liniers lo que fue a buscar. Vélez no tuvo ideas y arriesgó tarde. Del choque del campeonato salió un fiasco.
Adentro de la cancha lo ganó Independiente. Con coraje, determinación y mucha cabeza para sobreponerse al 0-1 de arranque y al 3-2 del segundo tiempo. Pero afuera, un hincha (¿un hincha?) hizo lo imposible para perderlo.